La Calle de Córdoba XXI

martes, 4 de agosto de 2020

Juan Carlos I y la constitución amoral española

Juan Carlos, Rey de España, ha huido, o se ha ocultado y nadie sabe dónde está. Esa es una parte de la noticia. La otra es que  el denominado como «Consenso Constitucional» de la transición española de 1978 también se encuentra en paradero desconocido a causa de dos caricaturas de chiste; un «comisario» mortadelo, guarda y administrador de las cloacas del viejo régimen, junto a una princesa picarona de la alta burguesía alemana. Entre Corina y Villarejo el destino interpuso un Rey; El Rey de España restaurado por el dictador Franco.

Paradójicamente Sánchez proclama la adhesión del PSOE al viejo pacto constitucional. Frente al trono abandonado el presidente del gobierno de España Pedro Sánchez, manifiesta su respeto al «consenso constitucional» español. Consenso que se reduce en la práctica a la pura y simple aceptación –por claras razones de conveniencia–, de un modus vivendi heredado de la etapa de la dictadura sin consenso moral alguno.

jueves, 18 de junio de 2020

Apuntes críticos sobre economía convencional II - La economía neoliberal; el alma, el método y el cuento.

«El dinero carece de razón (valor) porque su función no es otra
que la de ser el nutriente metabólico de un poder estratificado
El primero que en el siglo XX dijo en España que la justicia es un cachondeo fue un alcalde gaditano que se labró tres condenas. Sin embargo, a estas alturas del siglo XXI lo realmente paradójico quizás sea que nadie haya dicho todavía que la economía sea un cachondeo a pesar de la proliferación de crisis y burbujas. ¿Por qué?

¿Acaso no es una broma cínica que liberales, neoliberales y conservadores –supuestos enemigos teóricos del Estado intervencionista–, defiendan constantemente el fuerte intervencionismo estatal siempre a favor de las personas más ricas y poderosas; por ejemplo, el rescate bancario de Rajoy, o la expansión cuantitativa del BCE, además de una fiscalidad florida de privilegios?

jueves, 28 de mayo de 2020

Apuntes críticos sobre la economía convencional (I): La propiedad irresponsable y los gestores del capital; los confusos trayectos de la voluntad.

"...la economía es tan versátil como el dibujo técnico 
sólo que especializada en gráficos." Foto: Juan Carlos Romera.
Cuentan los libros de historia, que antes de que los españoles descubrieran América, sólo Dios y el cielo ofrecían a los humanos la seguridad eterna. Aunque, eso si; siempre post mortem, pues el mundo sublunar era –y sigue siendo–, el imperio de las sombras y de la inseguridad permanente donde los humanos han desarrollado tres doctrinas de poder: la comunión, la meritocracia y el capitalismo.

Luego, y al mismo tiempo que los españoles descubríamos América, inventamos de súbito el colonialismo bajo el subterfugio de la evangelización planetaria (o primera globalización espiritual urbi et orbi).

Sin embargo, los holandeses –calvinistas ellos–, no solo aprovecharon la oportunidad de independizarse de la corona española, sino que, además, y bajo el caudillaje de Johan van Oldenvarnevelt, fundan en marzo de 1602 la Compañía Unida de las Indias Orientales.

domingo, 24 de mayo de 2020

El nuevo Reino Europeo de los Frugales: Derecha pendenciera, Izquierda zombi, y Darwinismo social

Los nuevos Reyes Frugales de Europa
La derecha española vive feliz y entusiasmada en tiempos de COVID planteando caceroladas y peleando Madrid como epicentro de la libertad caiga quien caiga bajo las pataletas revolucionarias de la comandante Ayuso. Semana a semana caldean el ambiente con banderas y cacerolas y plagian escraches en los domicilios del gobierno. En la oposición son como mutantes de las moscas cojoneras de huerta de secano, o pendencieros patológicos en guerra permanente con sus propias vísceras y las de los demás.

Mientras, la izquierda sobresaliente navega entre pitos y aplausos por los mares turbulentos de un estado de alarma agitado por el trifachito aunque prudentemente anestesiado por las curvas del Dr. Simón.

miércoles, 5 de febrero de 2020

La agricultura, los agricultores, el génesis y el límite. La crisis neoliberal en el campo español


Luís Planas, Ministro de Agricultura
A diferencia del resto de las profesiones y sectores, el vocablo “los agricultores”,  señala siempre un concepto compacto que agrupa tanto al gran propietario como al minifundista de huerta, o al jornalero sin tierra. En el agricultor no hay mayor distinción entre propiedad y trabajo cuando de reivindicaciones y protestas se trata, y según rezan las pancartas de las manifestaciones actuales; «agricultores y ganaderos se encuentran al límite.» ¿Qué límite?

Previo a las manifestaciones de malestar de los agricultores españoles, el pasado día 20 de enero publicaba el FMI su informe anual sobre las perspectivas de la economía mundial para este año 2020 (1) y declaraba que la economía mundial se encuentra en «zona de peligro» por una desaceleración de la economía «inusualmente aguda». Peligro que el FMI justifica tanto en la vuelta al proteccionismo arancelario como en la consecuente distorsión en las cadenas de suministro. Factores que generan la contracción del PIB global en un punto muy cercano al umbral de la recesión mundial comúnmente fijado en el 2,5%. En este sentido el FMI fijó el PIB de 2019 en el 2,9%.

jueves, 30 de enero de 2020

¡Cambiemos ya España!


En la cresta del naufragio neoliberal como principio de orden social, España vive asimismo la más grave crisis del Estado construido sobre las bases de una transición superficial dirigida desde el autoritarismo plúmbeo de la dictadura hacia los brotes verdes del jardín de los bonsáis del pragmatismo progresista como principio universal de distinción personal.

La lógica de Felipe González –motor ideológico del tsunami felipista–, reposa ya en una destacada posición del museo de la historia de España. Justo en la sala de cómo los sueños de libertad y democracia de un pueblo profundamente reprimido pueden reconducirse al maravilloso mundo de las burbujas económicas penalizando y ridiculizando toda referencia a valores éticos y morales, propios y colectivos. 

La entrada a la sala exhibe a su izquierda el siguiente letrero en oro; ¡Progreso para quien pueda, y resignación para el resto!

A la derecha en negro sobre blanco marmóreo cuelga el siguiente letrero: ¡Bienvenidos a la Constitución del 78!

Aznar impulsó esa misma lógica entre 1996 y 2004 aderezándola con los clásicos dogmas del conservadurismo español. Y tanto picante le puso a la burbuja que terminó estallándole a Zapatero con la crisis del neocapitalismo financiero global en 2008. Visitemos el museo:

martes, 10 de diciembre de 2019

El clamor supremacista de Lorenzo Del Río, presidente del TSJA, viaja a Madrid

En un lugar destacado de la sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía está situada esta vitrina donde se exhiben los hierros del Garrote Vil; sin más comentario ni rótulo que indique qué es; ni por qué se rinde culto destacado y exclusivo a estos hierros en la sede del alto Tribunal de Andalucía. La semiótica de la vitrina rinde culto a una concepción macabra del imperio del orden soberanista contra la amenaza del caos y la anarquía. Memoria siniestra que rinde el TSJA más de cuatro décadas después del último ajusticiamiento mediante garrote vil en España –el del joven anarquista Salvador Puig Antich–, un año antes (1974) del final biológico de la dictadura del general Franco






















«Yo no sé lo que es el poder judicial. Aquí está la Constitución. Yo no gobierno con libros de texto ni artículos, ni con tratados filosóficos y doctrinales; gobierno con este librito, y digo que se me busque en este librito el poder judicial, que lo busquen aquí a ver si lo encuentran… No es sólo una cuestión de palabras, va mucha e importantísima diferencia de decir poder judicial a decir administración de justicia, va todo un mundo en el concepto del Estado»

AZAÑA, en las Cortes, 1932; cfra arts. 1 y 95 de la Constitución de 1931



En las izquierdas españolas actuales parece que anidan mas avestruces que en todo el continente australiano. La miopía y la ceguera están tan extendidas como el falso pragmatismo adaptativo. Ni siquiera se percibe que la carpintería jurídica de la transición se encuentra apolillada y carcomida en sus muebles importados de la Alemania de entreguerras.